PARQUE DEL RETIRO



ITINERARIO POR

EL PARQUE DEL RETIRO



El Parque del Buen Retiro, conocido popularmente como el Retiro, es uno de los pulmones verdes más importantes de Madrid y un espacio emblemático lleno de historia, cultura y naturaleza. Creado en el siglo XVII como parte del Palacio del Buen Retiro, este jardín era originalmente un lugar de recreo exclusivo para la realeza. Sin embargo, en el siglo XIX, tras la desamortización de Mendizábal, el parque fue abierto al público, convirtiéndose en un lugar de esparcimiento para todos los madrileños.

El Retiro alberga puntos icónicos como el Estanque Grande, donde se realizan paseos en barca, el imponente Monumento a Alfonso XII, el romántico Palacio de Cristal, y el Palacio de Velázquez, ambos dedicados a exposiciones de arte. Además, esconde rincones mágicos como la Fuente de los Galápagos, la Rosaleda y la curiosa estatua del Ángel Caído, una de las pocas representaciones de Lucifer en el mundo.

Este espacio no solo es un refugio de tranquilidad en el corazón de Madrid, sino que también forma parte del Paisaje de la Luz, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Puerta de Alcalá

La Puerta de Alcalá es uno de los monumentos más representativos de Madrid y una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad. Construida en 1778 por orden del rey Carlos III, su diseño corrió a cargo del arquitecto Francesco Sabatini, quien la concibió como un arco triunfal para embellecer el acceso a la ciudad desde el este.

De estilo neoclásico, la puerta está compuesta por cinco arcos: tres de medio punto y dos adintelados. Su decoración incluye elementos simbólicos como cornisas, molduras y esculturas, entre las que destacan los escudos de armas de España sostenidos por figuras alegóricas. Su nombre proviene del camino que conducía a Alcalá de Henares, una de las principales rutas de la época.

La Puerta de Alcalá no solo es un símbolo histórico, sino también cultural, siendo inspiración de canciones, poemas y tradiciones. Actualmente, se encuentra en la Plaza de la Independencia, presidiendo la entrada al Parque del Retiro y formando parte del paisaje urbano más querido de Madrid.


1. Parterre del Parque del Retiro

El Parterre Francés es uno de los espacios más elegantes y cuidados del Parque del Retiro, diseñado en el siglo XVIII durante el reinado de Felipe V, quien introdujo el gusto por el estilo francés en España. Este jardín se caracteriza por su geometría perfecta, simétrica y organizada, típica de los jardines barrocos franceses, inspirados en el estilo de Versalles.

En el Parterre destaca un elemento excepcional: el Ahuehuete del Retiro, considerado uno de los árboles más antiguos de Madrid. Con más de 400 años, este ahuehuete (Taxodium mucronatum) es un verdadero testigo del pasado histórico del parque, ya que habría sido plantado en la época en que el Buen Retiro era aún un recinto exclusivo para la corte.

Este rincón del Retiro, con sus setos bien recortados, estatuas y fuentes, ofrece un contraste refinado con las zonas más salvajes y boscosas del parque.


2. Estanque Ochavado

El Estanque Ochavado, también conocido como Estanque de la Chinesca, es una pequeña y encantadora lámina de agua situada en la zona más antigua del parque, cerca del Parterre. Su diseño octogonal refleja la simetría típica del barroco y el gusto por los elementos ornamentales acuáticos en los jardines reales del siglo XVII.

En su época, este estanque formaba parte de un conjunto decorativo que incluía pabellones y fuentes, concebido como un lugar de recreo para la corte. Aunque no es tan conocido como el Estanque Grande, el Estanque Ochavado es un espacio ideal para detenerse y disfrutar de la calma que ofrece este rincón menos transitado del Retiro.


3. Monumento al Ángel Caído

La estatua del Ángel Caído, ubicada en la Glorieta del mismo nombre, es uno de los monumentos más curiosos y enigmáticos de Madrid, ya que representa a Lucifer tras su expulsión del cielo. Es una de las pocas esculturas en el mundo dedicadas al diablo. La obra fue creada por el escultor Ricardo Bellver en 1877, inspirándose en un pasaje del poema El Paraíso Perdido de John Milton.

La estatua, de gran expresividad, muestra a Lucifer en el momento en que es derrotado y cae al abismo. Se encuentra sobre una columna octogonal rodeada de fuentes con figuras de serpientes y demonios que acentúan el dramatismo de la escena. Este monumento es objeto de numerosas leyendas urbanas, lo que ha aumentado su atractivo como punto de interés para locales y visitantes.


4. La Rosaleda

La Rosaleda es un rincón romántico y colorido situado en la zona sur del Retiro. Diseñada en 1915 por el jardinero Cecilio Rodríguez, esta joya floral cuenta con más de 4.000 rosales de diferentes variedades, que florecen en primavera y verano ofreciendo un espectáculo de colores y aromas.

Inspirada en los jardines clásicos europeos, la Rosaleda incluye pérgolas, fuentes y senderos que invitan al paseo pausado. Destaca también por su simetría y su cuidado diseño, con bancos estratégicamente situados para disfrutar de las vistas y el ambiente sereno.

La Rosaleda es el lugar perfecto para una pausa tranquila durante el recorrido, especialmente en los meses de mayo y junio, cuando las rosas alcanzan su máximo esplendor.

1. Parterre del Parque del Retiro

El Parterre Francés es uno de los espacios más elegantes y cuidados del Parque del Retiro, diseñado en el siglo XVIII durante el reinado de Felipe V, quien introdujo el gusto por el estilo francés en España. Este jardín se caracteriza por su geometría perfecta, simétrica y organizada, típica de los jardines barrocos franceses, inspirados en el estilo de Versalles.

En el Parterre destaca un elemento excepcional: el Ahuehuete del Retiro, considerado uno de los árboles más antiguos de Madrid. Con más de 400 años, este ahuehuete (Taxodium mucronatum) es un verdadero testigo del pasado histórico del parque, ya que habría sido plantado en la época en que el Buen Retiro era aún un recinto exclusivo para la corte.

Este rincón del Retiro, con sus setos bien recortados, estatuas y fuentes, ofrece un contraste refinado con las zonas más salvajes y boscosas del parque.


2. Estanque Ochavado

El Estanque Ochavado, también conocido como Estanque de la Chinesca, es una pequeña y encantadora lámina de agua situada en la zona más antigua del parque, cerca del Parterre. Su diseño octogonal refleja la simetría típica del barroco y el gusto por los elementos ornamentales acuáticos en los jardines reales del siglo XVII.

En su época, este estanque formaba parte de un conjunto decorativo que incluía pabellones y fuentes, concebido como un lugar de recreo para la corte. Aunque no es tan conocido como el Estanque Grande, el Estanque Ochavado es un espacio ideal para detenerse y disfrutar de la calma que ofrece este rincón menos transitado del Retiro.


3. Monumento al Ángel Caído

La estatua del Ángel Caído, ubicada en la Glorieta del mismo nombre, es uno de los monumentos más curiosos y enigmáticos de Madrid, ya que representa a Lucifer tras su expulsión del cielo. Es una de las pocas esculturas en el mundo dedicadas al diablo. La obra fue creada por el escultor Ricardo Bellver en 1877, inspirándose en un pasaje del poema El Paraíso Perdido de John Milton.

La estatua, de gran expresividad, muestra a Lucifer en el momento en que es derrotado y cae al abismo. Se encuentra sobre una columna octogonal rodeada de fuentes con figuras de serpientes y demonios que acentúan el dramatismo de la escena. Este monumento es objeto de numerosas leyendas urbanas, lo que ha aumentado su atractivo como punto de interés para locales y visitantes.


4. La Rosaleda

La Rosaleda es un rincón romántico y colorido situado en la zona sur del Retiro. Diseñada en 1915 por el jardinero Cecilio Rodríguez, esta joya floral cuenta con más de 4.000 rosales de diferentes variedades, que florecen en primavera y verano ofreciendo un espectáculo de colores y aromas.

Inspirada en los jardines clásicos europeos, la Rosaleda incluye pérgolas, fuentes y senderos que invitan al paseo pausado. Destaca también por su simetría y su cuidado diseño, con bancos estratégicamente situados para disfrutar de las vistas y el ambiente sereno.

La Rosaleda es el lugar perfecto para una pausa tranquila durante el recorrido, especialmente en los meses de mayo y junio, cuando las rosas alcanzan su máximo esplendor.

5. Jardines de Cecilio Rodríguez

Los Jardines de Cecilio Rodríguez, situados en la zona sur del Parque del Retiro, son un espacio que combina el diseño clásico de los jardines franceses con influencias andaluzas. Fueron diseñados en 1941 por Cecilio Rodríguez, quien fue jardinero mayor de Madrid, como una reinterpretación moderna de los jardines ornamentales tradicionales.

El recinto destaca por su simetría y su cuidado diseño, con pérgolas, fuentes y estatuas que decoran los senderos. Un elemento singular es la presencia de pavos reales, que se pasean libremente entre los visitantes, añadiendo un toque exótico y elegante. Los jardines son un lugar perfecto para disfrutar de la tranquilidad y la belleza en medio de la ciudad.


6. Palacio de Cristal

El Palacio de Cristal, construido en 1887, es una obra maestra de la arquitectura de hierro y vidrio, diseñada por Ricardo Velázquez Bosco. Inspirado en el Crystal Palace de Londres, fue creado para albergar una exposición de flora tropical procedente de Filipinas.

Rodeado de un pequeño estanque y rodeado de árboles, este edificio se integra armoniosamente en el paisaje del Retiro, convirtiéndose en uno de sus rincones más fotogénicos. En la actualidad, el Palacio de Cristal es gestionado por el Museo Reina Sofía y acoge exposiciones temporales de arte contemporáneo, ofreciendo un contraste entre la arquitectura histórica y el arte moderno.


7. Palacio de Velázquez

El Palacio de Velázquez, ubicado cerca del Palacio de Cristal, es otro ejemplo del talento arquitectónico de Ricardo Velázquez Bosco, construido entre 1881 y 1883. Fue diseñado originalmente como pabellón para las exposiciones de Minería, Metalurgia, Cerámica y Artes Decorativas.

El edificio combina ladrillo rojo con cerámica decorativa de la Real Fábrica de la Moncloa, creando una fachada que refleja el estilo historicista y ecléctico de finales del siglo XIX. Al igual que el Palacio de Cristal, este espacio es actualmente gestionado por el Museo Reina Sofía y alberga exposiciones de arte contemporáneo.


8. Monumento a Alfonso XII

El Monumento a Alfonso XII, situado frente al Estanque Grande, es una de las obras más icónicas del Retiro. Fue inaugurado en 1922 como un homenaje al rey Alfonso XII por parte de su esposa, la reina regente María Cristina. Diseñado por el arquitecto José Grases Riera, combina elementos arquitectónicos y escultóricos de gran monumentalidad.

El conjunto incluye una gran columnata semicircular que rodea una estatua ecuestre de Alfonso XII, obra del escultor Mariano Benlliure. La base del monumento está decorada con figuras alegóricas que representan valores como el patriotismo, el progreso y la paz. Este lugar es ideal para disfrutar de vistas panorámicas del Estanque Grande y el parque.


9. Estanque del Retiro

El Estanque Grande del Retiro es uno de los elementos más antiguos y emblemáticos del parque. Fue construido en el siglo XVII como parte del Palacio del Buen Retiro y originalmente utilizado para espectáculos náuticos organizados por la corte, incluyendo simulacros de batallas navales.

Hoy en día, el estanque es un lugar popular para paseos en barca y un punto central del parque. En sus orillas se encuentra el Monumento a Alfonso XII, que domina el paisaje con su grandiosidad. Durante los meses de verano, el estanque se llena de vida con actividades recreativas, conciertos al aire libre y visitantes que disfrutan de su ambiente relajado.

10. Puerta de Alcalá

La Puerta de Alcalá es uno de los monumentos más emblemáticos de Madrid y un símbolo histórico que ha evolucionado en su función y significado a lo largo de los siglos. Situada en la Plaza de la Independencia, esta puerta monumental fue mandada construir por el rey Carlos III en 1778 para sustituir una estructura anterior que servía como punto de entrada a la ciudad. Su finalidad original era doble: por un lado, embellecer Madrid en consonancia con las reformas urbanas impulsadas por el monarca ilustrado, y, por otro, marcar la entrada desde el camino que conducía a Alcalá de Henares.

Aspectos históricos y función a lo largo del tiempo

Desde su creación, la Puerta de Alcalá tuvo un papel esencial como puerta de acceso a Madrid. En el siglo XVIII, Madrid estaba rodeada por una cerca que delimitaba los límites de la ciudad, y la Puerta de Alcalá se encontraba en uno de los puntos más estratégicos. Era, junto con otras puertas como la de Toledo o la de Segovia, un punto de control para el tránsito de personas y mercancías. Aquí se cobraban los impuestos de portazgo, que gravaban los productos que entraban en la ciudad.

Con el paso del tiempo y la expansión de Madrid, la cerca fue derribada en el siglo XIX, y la Puerta de Alcalá perdió su función práctica como entrada, pero ganó en simbolismo como un monumento destacado del patrimonio histórico y artístico de la ciudad. Durante los siglos XIX y XX, ha sido testigo de numerosos eventos históricos, como celebraciones patrióticas, desfiles, e incluso episodios de conflictos, como en la Guerra Civil Española, cuando la puerta sufrió daños que posteriormente fueron reparados.


Diseño y estilo arquitectónico

La Puerta de Alcalá es un ejemplo destacado del estilo neoclásico, influido por las corrientes artísticas de la Ilustración que buscaban retomar la sencillez y la majestuosidad de la arquitectura clásica. Fue diseñada por el arquitecto italiano Francesco Sabatini, quien era el arquitecto de confianza de Carlos III y también responsable de otras obras significativas en Madrid, como las reformas del Palacio Real y el diseño de las Reales Caballerizas.

La puerta está construida en granito y presenta una estructura monumental con cinco arcos: tres de ellos de medio punto y dos adintelados. La decoración es sobria pero simbólica, incluyendo elementos como:

  • Esculturas y relieves alegóricos, realizados por los escultores Francisco Gutiérrez y Roberto Michel, que representan virtudes como la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza, cualidades que se atribuían a Carlos III como monarca ilustrado.
  • Cornisas y molduras que enmarcan los arcos y aportan elegancia al diseño.
  • En la parte superior, el remate incluye un escudo de armas de España coronado por figuras alegóricas.


Uno de los aspectos más interesantes es que la Puerta de Alcalá tiene dos fachadas diferentes. La cara que mira hacia el exterior de la ciudad (hacia Alcalá de Henares) presenta un diseño más austero, mientras que la cara que da hacia el interior es más elaborada y rica en detalles, reflejando la idea de dar una bienvenida majestuosa a quienes llegaban a Madrid.


Legado y simbolismo actual

Hoy en día, la Puerta de Alcalá es mucho más que un monumento histórico: es un símbolo de la ciudad de Madrid y un punto de referencia para locales y turistas. Aparece frecuentemente en la cultura popular, como en canciones, poemas y fotografías, y forma parte del Paisaje de la Luz, recientemente declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Por su ubicación estratégica en la Plaza de la Independencia, junto al Parque del Retiro, la Puerta de Alcalá es un lugar icónico para disfrutar del paisaje urbano, tomar fotografías o simplemente detenerse a admirar la majestuosidad de un monumento que ha resistido el paso del tiempo y continúa siendo un emblema del esplendor de Madrid.